Equipamiento del ejército español

Los carros de combate del Ejército español tienen más de 90 años de historia, desde los Renault FT franceses entregados por primera vez en 1919 hasta los modelos Leopard 2 y B1 Centauro de principios del siglo XXI. Los FT españoles tomaron parte en los combates de la Guerra del Rif y participaron en el primer desembarco anfibio con tanques de la historia, en Alhucemas. En 1925, el Ejército español comenzó a emprender un programa para desarrollar y producir un tanque español, una versión mejorada del Renault FT, llamado Trubia A4. Aunque el prototipo tuvo un buen rendimiento durante las pruebas, el tanque nunca llegó a producirse en serie. España también experimentó con el Fiat 3000 italiano, adquiriendo un tanque en 1925, y con otro programa de tanques autóctonos llamado Landesa. Sin embargo, ninguno de ellos se convirtió en un programa de blindaje importante, y como resultado el FT siguió siendo el tanque más importante, en número, del Ejército español hasta el comienzo de la Guerra Civil española.

Entre julio de 1936 y abril de 1939, durante la Guerra Civil española, los dos ejércitos enfrentados recibieron grandes cantidades de tanques de potencias extranjeras. La Segunda República española recibió tanques de la Unión Soviética, muchos de los cuales fueron capturados por los nacionalistas y puestos en servicio contra sus antiguos amos, mientras que los nacionalistas contaron con la ayuda de los alemanes e italianos. La Guerra Civil española, aunque fue el campo de pruebas para las naciones que finalmente participarían en la Segunda Guerra Mundial, no resultó concluyente en cuanto a la prueba de la guerra mecanizada. A pesar de los intentos de los asesores y soldados soviéticos, alemanes e italianos de utilizar las nuevas teorías mecanizadas, la falta de calidad de las tripulaciones y de los carros de combate, así como el número insuficiente de éstos, dieron una mala impresión sobre la utilidad de los carros de combate por sí solos.

  Fabricante chino de aviones

Fuerza aérea española

Tank Combat in SpainArmored Warfare During the Spanish Civil War 1936-1939Anthony J CandilEste libro cubre el despliegue de los tanques durante la Guerra Civil Española, cómo lucharon y las lecciones derivadas de su uso en ese conflicto.

Añadir a la cesta Visión general-“…ofrece una importante visión del empleo de los tanques durante la guerra, las lecciones aprendidas (o no) por las fuerzas armadas participantes…” – Globo en guerraAunque España había estado durante muchos años en la periferia de los grandes asuntos de Europa, a los pocos meses de estallar la Guerra Civil en 1936, tres de las cuatro grandes potencias europeas -Italia, Alemania y la Unión Soviética- decidieron intervenir. España resultó ser el campo de pruebas perfecto para llevar a cabo experimentos controlados y realistas con armas y tropas vivas. Este libro trata de las teorías de los tres principales contribuyentes que proporcionaron blindaje a las partes enfrentadas en la guerra civil, de cómo esas contribuciones dieron forma al combate y de cómo las lecciones aprendidas se aplicaron luego al combate con tanques en la Segunda Guerra Mundial.El uso de tanques en la Guerra Civil española casó la guerra tradicional con la tecnología moderna. Sin embargo, los combates en España no ofrecieron ninguna respuesta fácil a la cuestión de la cooperación entre infantería y blindados, principalmente porque los tanques suministrados no eran muy dignos y se habían suministrado en pequeñas cantidades, aunque los republicanos organizaron una “división blindada”. La situación de los tanques en el bando nacional era tan mala en términos prácticos que reutilizaron en sus unidades los blindados rusos capturados. El empleo de los tanques en España ofreció muchas lecciones, pero las lecciones no siempre radicaron en lo que se hizo o logró, sino precisamente en lo que no se hizo y no se logró.Acerca del autor-

  Soñar con aviones estrellados

Fuerza aérea española ww2

En octubre de 2014, MAR asistió al 75º Aniversario del Ejército del Aire español celebrado en la Base Aérea de Torrejón, en Madrid. Este evento coincidió con el Programa regular de Liderazgo Táctico celebrado en Albacete, por lo que fue una obviedad asistir a ambos eventos.

La Base Aérea de Torrejón es la base de un ala de caza del Ejército del Aire español, un grupo de extinción de incendios aéreos y el grupo de pruebas de vuelo del Ejército del Aire español. Tras la retirada de la USAF de la base, el Ala 12 del Ejército del Aire español, el Grupo de Pruebas en Vuelo 54 y el Grupo 43 dedicado a la extinción de incendios aéreos, que siempre habían tenido su base en la parte española de la Base Aérea de Torrejón, siguieron utilizando la base.

Actualmente el Ala 12 del Ejército del Aire español opera con dos escuadrones con McDonnell Douglas F/A-18 Hornet, el 54 Grupo de Pruebas en Vuelo opera con una gama muy diversa de aviones y el 43 Grupo opera con el Bombardier CL215 y el más reciente Canadair CL415. Para llenar el espacio dejado por la retirada de la USAF, el Ejército del Aire español trasladó a la Base Aérea de Torrejón las siguientes unidades adicionales: el 45 Grupo dedicado al transporte VIP y el 47 Grupo dedicado a la guerra electrónica.

Escuadrones del Ejército del Aire español

Sin embargo, el brazo aéreo del Ejército español despegó formalmente en 1909, cuando el coronel Pedro Vives Vich y el capitán Alfredo Kindelán realizaron un viaje oficial a diferentes ciudades europeas para comprobar las posibilidades de introducir los dirigibles y los aviones en las Fuerzas Armadas españolas. Un año más tarde, un Real Decreto creó la Escuela Nacional de Aviación (civil) en Getafe, cerca de Madrid, dependiente del Ministerio de Fomento.

  Aviones llegando al aeropuerto

En 1920, dos Nieuport 80 y un Caudron G.3 fueron pintados por primera vez con los números de identificación de la escuadrilla y el escudo del Ejército del Aire español. Poco después, la Aeronáutica Naval, la rama aérea de la Armada española, ya creada mediante un Real Decreto cuatro años antes, entró en funcionamiento en El Prat, en la misma ubicación que el actual aeropuerto de Barcelona[5].

En 1921, tras la derrota española en Annual, conocida como Desastre de Annual en España, el Aeródromo de Zeluán fue tomado por el ejército del Rif y se construyó otro aeródromo en Nador. El teniente coronel Kindelán fue nombrado Jefe Superior de Aeronáutica, convirtiéndose en comandante en jefe de la fuerza aérea en 1926, momento en el que se retomó el Marruecos español y terminó la Guerra del Rif.

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